Readaptación Deportiva: Más Allá de la Rehabilitación

Readaptación Deportiva:
Más Allá de la Rehabilitación

Cuando una lesión evoluciona favorablemente, llega un momento en el que las actividades cotidianas dejan de representar un problema. Sin embargo, eso no significa necesariamente que el cuerpo esté preparado para las exigencias de un entrenamiento deportivo.

Entre recuperar una lesión y volver a competir existe un proceso de transición.

Ese proceso es la readaptación deportiva.

Rehabilitación y readaptación no son exactamente lo mismo

Ambos procesos forman parte de una misma recuperación, pero pueden tener objetivos diferentes.

La rehabilitación suele centrarse en recuperar funciones alteradas por una lesión o enfermedad: movilidad, fuerza, control, tolerancia a la carga y capacidad funcional.

La readaptación añade progresivamente las demandas específicas que una persona tendrá que afrontar en su actividad física o deporte.

No son procesos enfrentados.

Se complementan.

De lo general a lo específico

Una recuperación puede comenzar con ejercicios relativamente sencillos.

A medida que la capacidad mejora, las tareas pueden hacerse más exigentes y específicas.

Por ejemplo, una persona que quiere volver a correr puede pasar progresivamente por diferentes estímulos de fuerza, saltos, impactos y carrera.

En un jugador de fútbol, además, pueden incorporarse aceleraciones, desaceleraciones, cambios de dirección y acciones propias del juego.

La progresión dependerá siempre de la persona y de la lesión.

¿Por qué es importante esta transición?

Porque las demandas de la vida diaria y las del deporte no son iguales.

Caminar unos minutos puede requerir una determinada capacidad. Correr, saltar o cambiar de dirección a alta velocidad requiere mucho más.

La readaptación permite aumentar progresivamente esas demandas y observar cómo responde el cuerpo.

La importancia de recuperar capacidades

El objetivo no debería ser simplemente llegar a una fecha.

La evolución debería estar acompañada por la recuperación de capacidades relevantes para la actividad que se quiere realizar.

Entre ellas pueden estar:

  • Fuerza.
  • Potencia.
  • Capacidad de absorber fuerzas.
  • Control del movimiento.
  • Resistencia.
  • Velocidad.
  • Tolerancia a la carga.
  • Confianza.

¿Cómo trabajamos en GENUA?

Comenzamos con una valoración individual y definimos qué capacidades necesitan recuperarse.

Después planteamos una progresión de ejercicios y cargas.

Durante el proceso reevaluamos y ajustamos.

Cuando disponemos de herramientas de medición, podemos utilizarlas para objetivar determinados cambios y complementar la valoración clínica.

La tecnología es una herramienta. El criterio clínico es el que permite interpretar los datos y decidir qué hacer con ellos.

Volver preparado

La readaptación no garantiza que una lesión nunca vuelva a producirse. Ningún proceso puede eliminar completamente ese riesgo.

Lo que sí podemos hacer es trabajar sobre capacidades relevantes, gestionar las cargas y preparar progresivamente al cuerpo para las demandas de la actividad.

Ese es el sentido de la readaptación deportiva en GENUA:

no solo volver a hacer actividad, sino recuperar la capacidad necesaria para hacerla con confianza.