Evaluación Funcional:
Qué, Cómo y Por Qué
Para saber hacia dónde queremos avanzar, primero necesitamos conocer nuestro punto de partida.
La evaluación funcional permite analizar diferentes capacidades relacionadas con el movimiento y la función física.
En fisioterapia deportiva y readaptación puede aportar información útil para identificar limitaciones, establecer objetivos y comprobar la evolución.
¿Qué es una evaluación funcional?
Es un proceso de valoración en el que analizamos cómo una persona se mueve, genera fuerza, controla el movimiento y responde ante determinadas demandas.
No se limita a observar si un ejercicio “sale bien” o “sale mal”.
Dependiendo del objetivo, podemos analizar diferentes variables.
¿Qué podemos evaluar?
Según el caso, pueden estudiarse:
- Fuerza.
- Movilidad.
- Control motor.
- Estabilidad.
- Capacidad de producir fuerza.
- Capacidad de absorber fuerza.
- Salto.
- Velocidad.
- Asimetrías.
- Tolerancia a determinadas cargas.
No todas las personas necesitan las mismas pruebas.
La evaluación debe responder a una pregunta concreta.
¿Cómo se realiza?
El proceso puede combinar diferentes herramientas.
Primero está la entrevista y la valoración clínica.
Necesitamos conocer los antecedentes, síntomas, actividad física, objetivos y contexto de la persona.
Después pueden incorporarse pruebas funcionales y mediciones objetivas cuando estén indicadas.
En GENUA utilizamos herramientas como dinamómetros, plataformas de fuerza, celdas de carga y otros sistemas de medición para obtener información sobre determinadas capacidades.
¿Para qué sirven los datos?
Los datos pueden ayudarnos a objetivar cambios.
Por ejemplo, si estamos trabajando fuerza, una medición puede permitirnos comparar el rendimiento de una sesión con otra.
Si evaluamos saltos, podemos observar diferentes variables relacionadas con la producción y absorción de fuerza.
Esto no significa que un único número determine si una persona está recuperada.
La evaluación funcional es una pieza dentro de una valoración más amplia.
Evaluar no es diagnosticar por sí solo
Es importante diferenciar conceptos.
Una evaluación funcional no sustituye una valoración clínica ni un diagnóstico médico cuando este sea necesario.
Su función es aportar información sobre capacidades y comportamiento funcional.
Por eso, en GENUA combinamos los datos con el razonamiento clínico.
Reevaluar es igual de importante
Una evaluación tiene más valor cuando puede compararse con otra.
La reevaluación permite observar cambios y comprobar si el plan está consiguiendo los objetivos planteados.
Así podemos modificar ejercicios, cargas o progresiones cuando sea necesario.
Medir con un propósito
La tecnología no debería utilizarse simplemente porque está disponible.
Medimos para responder preguntas.
¿Qué capacidad necesita mejorar?
¿Está funcionando el tratamiento?
¿Podemos aumentar la carga?
¿Qué ha cambiado?
¿Qué necesitamos seguir trabajando?
Esa es la utilidad real de una evaluación funcional dentro de un proceso de fisioterapia y readaptación.