Fuerza: Un Pilar Fundamental en la Recuperación
Cuando pensamos en rehabilitación, muchas veces pensamos primero en el dolor o en recuperar movilidad.
Sin embargo, la capacidad de producir y controlar fuerza es fundamental para prácticamente cualquier actividad que realizamos.
Caminar, subir escaleras, correr, saltar, levantar peso o cambiar de dirección requieren que el cuerpo sea capaz de producir y absorber fuerzas.
Por eso, recuperar la fuerza puede ser una parte importante de muchos procesos de fisioterapia y readaptación.
¿Qué ocurre con la fuerza después de una lesión?
Dependiendo de la lesión y del tiempo de inactividad, pueden aparecer cambios en la capacidad muscular.
También pueden existir diferencias entre ambos miembros o dificultades para utilizar una determinada estructura.
Esto no significa que cualquier asimetría sea necesariamente un problema.
Lo importante es interpretar los datos dentro del contexto de cada persona.
No todo es fuerza máxima
La capacidad física tiene diferentes componentes.
En función del objetivo podemos necesitar trabajar:
- Fuerza máxima.
- Fuerza explosiva.
- Potencia.
- Resistencia muscular.
- Capacidad de absorber fuerza.
- Capacidad de producir fuerza rápidamente.
- Control durante el movimiento.
Una persona puede tener una buena fuerza máxima y, sin embargo, necesitar mejorar otras capacidades relacionadas con su deporte.
¿Cómo se entrena la fuerza durante una recuperación?
El trabajo comienza con ejercicios adecuados a la capacidad actual.
Posteriormente se puede progresar aumentando la carga, modificando el rango de movimiento, la velocidad, el volumen o la complejidad.
La progresión depende de la lesión y de la respuesta de la persona.
No se trata de levantar el máximo peso posible desde el principio.
Se trata de proporcionar un estímulo adecuado para desarrollar capacidad.
Medir para conocer la evolución
Cuando es útil, podemos utilizar herramientas como dinamómetros o celdas de carga para obtener datos objetivos.
Estas mediciones pueden ayudarnos a observar cambios a lo largo del tiempo.
Por ejemplo, podemos comparar determinados valores entre sesiones o entre miembros.
Pero un número nunca debería interpretarse de forma aislada.
La información debe integrarse con la exploración clínica, el rendimiento en tareas funcionales y los objetivos del paciente.
Fuerza y vuelta al deporte
Un deportista necesita estar preparado para las demandas de su disciplina.
Un corredor necesitará tolerar impactos y cargas repetidas.
Un jugador de pádel tendrá que acelerar, frenar, cambiar de dirección y golpear.
Un futbolista tendrá que producir fuerza a diferentes velocidades y en múltiples situaciones.
Por eso, recuperar fuerza es importante, pero también lo es transformar esa capacidad en movimiento y posteriormente en acciones específicas del deporte.
Fuerza para recuperar autonomía
El trabajo de fuerza no pertenece únicamente al mundo deportivo.
También puede ser fundamental para personas que quieren recuperar autonomía, moverse con mayor confianza o volver a realizar actividades cotidianas.
En GENUA entendemos la fuerza como una capacidad que debe desarrollarse según lo que cada persona necesita.
Recuperar fuerza es recuperar capacidad.