Readaptación Deportiva: El Camino para Volver a Entrenar

Readaptación Deportiva: El Camino para Volver a Entrenar

Después de una lesión, recuperar la movilidad o realizar actividades cotidianas puede ser solo una parte del proceso.

Volver a entrenar implica afrontar demandas diferentes: más fuerza, mayor velocidad, impactos, cambios de dirección, saltos, aceleraciones, desaceleraciones o gestos específicos de cada deporte.

La readaptación deportiva busca preparar progresivamente al cuerpo para esas demandas.

¿Qué es la readaptación deportiva?

La readaptación deportiva es un proceso progresivo que acompaña la transición entre la recuperación de una lesión y el retorno a las exigencias del entrenamiento o del deporte.

No existe una única fase ni un protocolo idéntico para todos.

La progresión depende de la lesión, la persona, el deporte, el nivel de actividad y las capacidades que sea necesario recuperar.

¿Qué se trabaja durante una readaptación?

Dependiendo del caso, podemos trabajar:

  • Fuerza.
  • Movilidad.
  • Estabilidad.
  • Control motor.
  • Potencia.
  • Capacidad de acelerar y desacelerar.
  • Saltos y aterrizajes.
  • Cambios de dirección.
  • Tolerancia a diferentes cargas.
  • Gestos específicos del deporte.

La progresión debe ser suficientemente exigente para recuperar capacidad, pero adecuada a la situación de cada persona.

Controlar las cargas

Uno de los elementos importantes de la readaptación es la gestión de las cargas.

No se trata simplemente de entrenar más cada semana.

Hay que valorar cuánto entrenamiento realiza la persona, cómo responde y qué demanda tendrá que afrontar posteriormente.

Por eso la progresión puede incluir cambios en volumen, intensidad, frecuencia, velocidad o complejidad.

¿Cuándo comienza la readaptación?

No existe una fecha universal.

En algunos procesos, determinados elementos de readaptación pueden introducirse relativamente pronto. En otros, será necesario recuperar previamente determinadas capacidades.

Lo importante es que cada etapa tenga sentido dentro del proceso y que la progresión responda a la evolución de la persona.

Evaluar para tomar decisiones

La percepción del paciente es fundamental, pero en determinados casos también podemos utilizar mediciones objetivas.

Pruebas de fuerza, saltos, velocidad, asimetrías o capacidad de producir fuerza pueden aportar información útil para comprobar la evolución.

Estos datos no sustituyen la valoración clínica, sino que la complementan.

Volver no significa únicamente hacer el deporte otra vez

Una persona puede ser capaz de realizar su deporte y, sin embargo, todavía tener capacidades que necesitan mejorar.

Por eso, la readaptación busca que el retorno sea progresivo y que el cuerpo esté preparado para las demandas que encontrará.

En GENUA trabajamos bajo una idea sencilla:

Recuperar. Readaptar. Reentrenar.

El objetivo es acompañarte desde la lesión hasta el movimiento, el entrenamiento y el rendimiento que buscas.