Método RRR: recuperación, readaptación y reentrenamiento deportivo

Método RRR: recuperación, readaptación y reentrenamiento deportivo

Cuando una persona sufre una lesión, el objetivo no debería ser únicamente dejar de tener dolor.

Si se trata de una persona físicamente activa o de un deportista, el proceso debería ir mucho más allá: recuperar las capacidades que se han visto afectadas, volver a tolerar las demandas de su actividad y, finalmente, recuperar la capacidad necesaria para entrenar con normalidad.

En GENUA Fisioterapia y Readaptación Deportiva trabajamos siguiendo una metodología que resume esta forma de entender el proceso: RRR, Recuperación, Readaptación y Reentrenamiento.

No se trata de tres fases completamente aisladas ni de un protocolo idéntico para todas las personas. Es una forma de organizar el proceso de recuperación teniendo en cuenta las necesidades de cada paciente, su lesión, su actividad y los objetivos que quiere alcanzar.

¿Qué significa el método RRR?

RRR significa:

  • Recuperación
  • Readaptación
  • Reentrenamiento

Las tres etapas están relacionadas entre sí y representan una progresión desde las primeras fases después de una lesión hasta la vuelta a los entrenamientos.

La idea fundamental es sencilla: no basta con que una lesión esté mejor; hay que recuperar las capacidades necesarias para volver a hacer aquello que la persona necesita hacer.

Por eso, en lugar de centrarnos únicamente en el síntoma, el proceso se orienta progresivamente hacia la función.


1. Recuperación: recuperar las capacidades que se han perdido

La primera etapa es la recuperación.

Dependiendo de la lesión, esta fase puede comenzar cuando existe dolor, inflamación, pérdida de movilidad, disminución de fuerza o dificultad para realizar determinados movimientos.

El objetivo inicial es recuperar las condiciones necesarias para poder avanzar.

Esto puede incluir trabajar sobre diferentes aspectos como:

  • dolor y tolerancia a la carga;
  • movilidad;
  • fuerza;
  • control motor;
  • estabilidad;
  • capacidad funcional;
  • tolerancia progresiva al ejercicio;
  • confianza en el movimiento.

No todas las lesiones necesitan exactamente lo mismo.

Por ejemplo, una lesión muscular, una tendinopatía, una lesión del ligamento cruzado anterior o un dolor de rodilla sin una lesión estructural concreta pueden requerir estrategias completamente diferentes.

Por eso, la recuperación no consiste en aplicar una lista fija de tratamientos.

Consiste en evaluar qué capacidades están limitadas y trabajar de forma progresiva para recuperarlas.

El ejercicio tiene un papel fundamental

Dentro de esta fase, el ejercicio terapéutico ocupa un lugar importante.

El objetivo no es simplemente mover una zona lesionada, sino proporcionar estímulos adecuados para recuperar progresivamente la capacidad de soportar carga y realizar las tareas necesarias.

Dependiendo del caso, pueden utilizarse ejercicios de movilidad, fuerza, control motor, equilibrio, estabilidad o diferentes formas de trabajo funcional.

La terapia manual u otras herramientas pueden formar parte del tratamiento cuando están indicadas, pero dentro de una estrategia global.

El objetivo final es que la persona vaya recuperando progresivamente su capacidad, no que dependa indefinidamente de un tratamiento pasivo.


2. Readaptación: volver a las demandas de tu actividad

Recuperar la fuerza, la movilidad o el control del movimiento es importante, pero muchas veces no es suficiente para volver directamente al deporte.

Aquí comienza a cobrar especial importancia la readaptación.

Readaptar significa preparar progresivamente a la persona para las demandas concretas de su actividad.

No es lo mismo recuperarse para caminar y subir escaleras que prepararse para correr, jugar al fútbol, practicar pádel, levantar cargas o competir en un deporte de alto nivel.

La readaptación introduce progresivamente aquellas demandas que la persona tendrá que afrontar posteriormente.

Por ejemplo:

  • carrera;
  • cambios de dirección;
  • saltos y aterrizajes;
  • aceleraciones y desaceleraciones;
  • gestos específicos del deporte;
  • movimientos repetidos;
  • cambios de ritmo;
  • esfuerzos de mayor intensidad;
  • situaciones que requieren fuerza, potencia o velocidad.

La progresión debe adaptarse a cada persona y a cada deporte.

Recuperar no significa estar preparado para todo

Este es uno de los puntos más importantes del método RRR.

Una persona puede encontrarse mucho mejor, tener menos dolor y haber recuperado buena parte de su movilidad y fuerza, pero todavía no estar preparada para las exigencias concretas de su deporte.

Por eso, el paso desde la recuperación hacia la readaptación debe ser progresivo.

La pregunta deja de ser únicamente:

“¿Cómo está la lesión?”

y empieza a ser también:

“¿Qué necesita esta persona para volver a hacer aquello que quiere hacer?”


3. Reentrenamiento: preparar el cuerpo para volver a entrenar

La tercera fase es el reentrenamiento.

Aquí el objetivo es acercarnos progresivamente a las demandas reales del entrenamiento.

El reentrenamiento no consiste simplemente en hacer los mismos ejercicios de la rehabilitación con más peso.

Implica aumentar progresivamente la complejidad, la intensidad y las demandas de la actividad.

Dependiendo del deporte y de la persona, puede incluir:

  • trabajo de fuerza;
  • potencia;
  • velocidad;
  • saltos;
  • carrera;
  • cambios de dirección;
  • aceleraciones y desaceleraciones;
  • esfuerzos repetidos;
  • tareas específicas del deporte;
  • situaciones que requieren una mayor demanda física.

En esta fase puede ser especialmente útil utilizar herramientas de evaluación y medición que permitan conocer cómo está evolucionando una determinada capacidad.

Por ejemplo, la fuerza puede valorarse mediante dinamometría, mientras que determinadas tareas pueden analizarse mediante plataformas de fuerza, encoder lineal o fotocélulas, dependiendo del objetivo de la evaluación.

Estas herramientas no sustituyen la valoración clínica, pero pueden aportar información objetiva para conocer la evolución y ayudar a tomar decisiones sobre la progresión.


El entrenamiento basado en la velocidad dentro del reentrenamiento

Una de las herramientas que puede utilizarse en esta etapa es el entrenamiento basado en la velocidad, conocido habitualmente como Velocity Based Training (VBT).

En este tipo de entrenamiento, la velocidad de ejecución de determinados ejercicios de fuerza se utiliza como una variable para controlar y ajustar la carga.

El encoder lineal permite registrar variables relacionadas con el desplazamiento y la velocidad durante determinados ejercicios.

Esto puede ser útil para conocer cómo responde una persona ante una determinada carga y para controlar la evolución de su rendimiento durante el proceso.

Por ejemplo, si una persona realiza un ejercicio de fuerza con una determinada carga, no solamente podemos observar cuánto peso mueve, sino también cómo lo mueve.

Esto aporta información adicional para ajustar el entrenamiento y controlar la progresión.

En GENUA, el encoder lineal puede utilizarse tanto como herramienta de medición como dentro del propio entrenamiento, especialmente cuando buscamos controlar variables relacionadas con la velocidad de ejecución.


¿Cuándo termina la readaptación y cuándo empieza el reentrenamiento?

En realidad, no existe una frontera exacta.

Las fases del método RRR se solapan.

Mientras una persona todavía está recuperando determinadas capacidades, puede comenzar a introducir tareas propias de la readaptación.

Y mientras está realizando tareas de readaptación, puede empezar a trabajar determinadas cualidades relacionadas con el reentrenamiento.

Por eso, RRR no debe entenderse como una escalera rígida.

Es más útil imaginarlo como un proceso progresivo:

Recuperación → Readaptación → Reentrenamiento → vuelta al entrenamiento

La velocidad con la que se avanza depende de la lesión, la evolución, la respuesta a las cargas y las demandas de la actividad.


¿Y después del reentrenamiento?

Este punto es especialmente importante cuando trabajamos con deportistas.

El objetivo del proceso de RRR es que la persona pueda llegar a estar preparada para volver a entrenar.

A partir de ahí, el trabajo puede continuar dentro del propio entrenamiento deportivo.

En un equipo, por ejemplo, el deportista puede reincorporarse progresivamente al trabajo con el preparador físico y el cuerpo técnico.

El objetivo del fisioterapeuta y readaptador no es sustituir el trabajo del preparador físico o del entrenador.

Cada profesional tiene su función dentro del proceso.

La finalidad es que el deportista llegue a ese siguiente paso con las capacidades necesarias para poder continuar progresando.

Por eso es importante diferenciar:

volver a entrenar no significa necesariamente estar preparado para competir.

La preparación específica para competir dependerá posteriormente del deporte, del puesto, del nivel de competición, de las demandas del equipo y de otros factores que forman parte del entrenamiento deportivo.


¿El método RRR sirve solamente para deportistas?

No.

Aunque la metodología tiene una relación especialmente clara con el deporte, el principio puede aplicarse también a personas físicamente activas que quieren recuperar determinadas capacidades.

Por ejemplo, una persona puede querer volver a:

  • correr;
  • entrenar en el gimnasio;
  • jugar al pádel;
  • practicar fútbol;
  • montar en bicicleta;
  • realizar determinados ejercicios;
  • volver a una actividad que ha tenido que abandonar por una lesión.

En estos casos, las demandas pueden ser diferentes, pero la lógica es similar:

recuperar → readaptar → reentrenar.

El objetivo no es aplicar un protocolo deportivo a todo el mundo, sino adaptar el proceso a las necesidades reales de cada persona.


¿Por qué utilizamos el método RRR en GENUA?

Porque entendemos la fisioterapia deportiva como un proceso activo y progresivo.

No queremos quedarnos únicamente en reducir los síntomas.

Queremos entender qué ha limitado la capacidad de la persona, trabajar sobre esas limitaciones y progresar hacia las demandas que tendrá que afrontar posteriormente.

Por eso, en GENUA combinamos diferentes herramientas según las necesidades de cada caso:

  • valoración clínica y funcional;
  • ejercicio terapéutico;
  • terapia manual cuando está indicada;
  • trabajo de fuerza;
  • readaptación específica;
  • reentrenamiento;
  • medición objetiva de determinadas capacidades;
  • progresión de cargas;
  • educación del paciente.

No todos los pacientes necesitan todas las herramientas.

La elección depende de la situación y de los objetivos de cada persona.


RRR no es un protocolo: es una forma de trabajar

Quizás esta sea la mejor manera de entender el concepto.

El método RRR no pretende ser una receta que se aplica de la misma manera a todas las lesiones.

Es una forma de estructurar el proceso.

Dos personas con la misma lesión pueden necesitar estrategias diferentes porque tienen diferentes objetivos, niveles de actividad, demandas deportivas, antecedentes o tolerancia a la carga.

Por eso, en GENUA el proceso parte de una valoración y evoluciona según la respuesta de cada persona.

La progresión no viene determinada únicamente por el tiempo transcurrido desde una lesión.

También depende de cómo responde la persona a las cargas, de las capacidades que ha recuperado y de las demandas que todavía necesita afrontar.


Recuperar para volver a hacer

Una lesión no debería entenderse únicamente como un problema que hay que solucionar.

También es necesario pensar en qué quiere volver a hacer la persona después de esa lesión.

No necesita lo mismo alguien que quiere volver a caminar sin dolor que un corredor que quiere preparar una media maratón, un jugador de pádel que quiere volver a competir o un futbolista que necesita reincorporarse a los entrenamientos.

El proceso debe adaptarse a ese objetivo.

Por eso, en GENUA entendemos la recuperación como un camino que va desde recuperar las capacidades básicas hasta volver progresivamente a las demandas reales de la actividad.

Recuperación. Readaptación. Reentrenamiento.

Ese es el método RRR que utilizamos como referencia en nuestro trabajo.

Y el objetivo final no es simplemente que estés mejor.

Es que puedas volver, de forma progresiva y con las capacidades necesarias, a aquello que quieres hacer.


Método RRR en GENUA Valencia

En GENUA Fisioterapia y Readaptación Deportiva, en Valencia, trabajamos con un enfoque individualizado de recuperación, readaptación y reentrenamiento para personas activas y deportistas.

Si estás recuperándote de una lesión y quieres volver a entrenar, correr, jugar o practicar tu deporte, el proceso debe adaptarse a tus necesidades y a las demandas de tu actividad.

Recuperar, readaptar y reentrenar: tres etapas conectadas dentro de un mismo proceso.