Fisioterapia para corredores: lesiones frecuentes y cómo abordarlas

Fisioterapia para corredores: lesiones frecuentes y cómo abordarlas

Correr es una actividad sencilla. Prepararse para correr no siempre lo es.

Correr es una de las formas más accesibles de actividad física.

Pero cuando aumentan el volumen, la intensidad, la frecuencia o las demandas del entrenamiento, también aumentan las exigencias sobre el cuerpo.

Los corredores pueden presentar problemas musculares, tendinosos o articulares que obliguen a reducir temporalmente la actividad.

Entre las zonas que más frecuentemente generan problemas encontramos:

  • rodilla;
  • tendón de Aquiles;
  • pantorrilla;
  • isquiotibiales;
  • cadera;
  • pie y tobillo.

¿Por qué aparecen lesiones al correr?

No existe una única causa.

Una lesión puede aparecer por la interacción de diferentes factores.

Entre ellos:

  • aumento de carga;
  • cambios de volumen;
  • incremento de intensidad;
  • cambios de superficie;
  • falta de adaptación;
  • recuperación insuficiente;
  • antecedentes de lesión;
  • capacidad muscular;
  • demandas deportivas.

La relación entre cambios de carga y lesiones es compleja y la evidencia no permite reducir el problema a una única regla matemática.

Por eso, no tiene sentido decir simplemente que «correr demasiado provoca lesiones».

Hay que analizar qué ha cambiado y qué capacidad tiene actualmente la persona para tolerarlo.


Las lesiones más habituales en corredores

Dolor de rodilla

Puede aparecer en diferentes estructuras y por diferentes motivos.

No todo dolor de rodilla en un corredor tiene el mismo origen.

Por eso, la valoración debe identificar qué movimientos, cargas y actividades provocan los síntomas.

Tendinopatías

El tendón de Aquiles y el tendón rotuliano son estructuras sometidas a grandes cargas durante la carrera y los saltos.

El tratamiento suele incluir una progresión de carga y ejercicio.

Lesiones musculares

Isquiotibiales, gemelos y otros grupos musculares pueden lesionarse especialmente cuando se combinan altas velocidades y demandas elevadas.

Problemas de pie y tobillo

La capacidad del pie y del tobillo para tolerar carga también forma parte del análisis del corredor.


¿La fuerza es importante para correr?

Sí.

El entrenamiento de fuerza puede complementar el entrenamiento de carrera y contribuir a mejorar determinadas variables relacionadas con el rendimiento.

La literatura muestra que el entrenamiento de fuerza de miembros inferiores puede mejorar la economía de carrera y el rendimiento en corredores de resistencia, aunque la relación entre fuerza y riesgo de lesión es más compleja.

Además, un programa de ejercicio puede tener utilidad dentro de estrategias destinadas a reducir el riesgo de determinadas lesiones relacionadas con la carrera.

Esto no significa que exista un ejercicio concreto que «evite las lesiones».

Significa que desarrollar capacidades físicas puede mejorar la capacidad del corredor para afrontar determinadas demandas.


¿Hay que dejar de correr cuando duele?

No siempre.

Depende del problema, de la intensidad del dolor, de la respuesta posterior y de la capacidad de la persona.

En algunos casos será necesario reducir temporalmente la carrera.

En otros, puede ser posible mantener cierta exposición modificando:

  • volumen;
  • intensidad;
  • frecuencia;
  • velocidad;
  • terreno;
  • recuperación.

La decisión debe individualizarse.


Volver a correr después de una lesión

La vuelta a la carrera debe ser progresiva.

Un ejemplo podría ser:

caminar → caminar/trotar → trotar → correr suave → aumentar volumen → introducir intensidad → entrenamiento específico.

Pero no todas las personas necesitan la misma progresión.

La velocidad, el volumen y la frecuencia deben adaptarse a la capacidad actual.


¿Y si quiero preparar una carrera?

Aquí la planificación adquiere todavía más importancia.

No es lo mismo correr tres veces por semana durante todo el año que preparar:

  • 10 km;
  • media maratón;
  • maratón;
  • una carrera de montaña;
  • una prueba con desnivel.

La demanda cambia.

Y la preparación física debería acompañar ese cambio.


¿Qué puede aportar la fisioterapia?

La fisioterapia puede ayudar a:

  • valorar el problema;
  • identificar factores modificables;
  • recuperar fuerza;
  • mejorar la tolerancia a la carga;
  • diseñar progresiones de ejercicio;
  • acompañar la vuelta a correr;
  • readaptar determinadas demandas;
  • controlar la evolución.

En determinados casos también puede ser útil realizar mediciones objetivas de fuerza, movimiento o rendimiento.


En GENUA

En GENUA trabajamos con corredores de diferentes niveles, desde personas que simplemente quieren poder correr sin molestias hasta deportistas que preparan objetivos concretos.

El objetivo no es decirte simplemente que dejes de correr.

Es entender por qué aparece el problema, qué capacidad necesitas recuperar y cómo progresar hacia aquello que quieres hacer.