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Readaptación Deportiva:
Más Allá de la Rehabilitación

Cuando un deportista se lesiona, lo primero que quiere es volver a su actividad. Pero no basta con que “no duela” o con recuperar el rango de movimiento. La verdadera vuelta segura al deporte comienza después de la rehabilitación clínica. En ese espacio intermedio –donde el dolor ya no está, pero el cuerpo aún no está preparado para rendir– aparece un concepto clave: la readaptación deportiva.

En GENUA, entendemos que el éxito no está en “volver” solamente, sino en volver mejor preparado, con menos riesgo de recaída y con herramientas para rendir al máximo.

 

¿Qué es la readaptación deportiva?

Es el proceso que se sitúa entre la rehabilitación tradicional y el regreso a la competencia o al entrenamiento deportivo. Se trata de una etapa activa y planificada, que expone progresivamente al deportista a los estímulos físicos, técnicos y específicos de su disciplina, de forma controlada y segura.

No es simplemente «empezar a moverse», sino hacerlo con criterios de carga, tolerancia, tiempo de exposición, fuerza, estabilidad, coordinación, potencia y rendimiento físico general. Es donde el cuerpo vuelve a «aprender» a rendir.

 

¿Por qué es fundamental en el proceso de recuperación?

Porque muchas veces los deportistas son dados de alta clínicamente cuando desaparecen los síntomas o el dolor, pero eso no implica que estén listos para soportar las demandas reales de su deporte.

Volver antes de tiempo, sin haber reconstruido capacidades físicas, sin medir fuerza o sin haber entrenado movimientos específicos, aumenta el riesgo de nuevas lesiones o baja de rendimiento. La readaptación deportiva busca cerrar esa brecha entre estar «clínicamente bien» y estar «funcionalmente preparado».

Rehabilitación vs. Readaptación: ¿Cuál es la diferencia?

Rehabilitación Readaptación Deportiva
Enfocada en el dolor y la lesión
Enfocada en el rendimiento funcional
Más pasiva o con ejercicio básico
Altamente activa y progresiva
Busca restaurar la normalidad
Busca optimizar la capacidad del cuerpo
Se da en camilla o gimnasio inicial
Se da en entornos más dinámicos o específicos
Objetivo: que no duela
Objetivo: rendir, competir, volver sin miedo

¿Cómo lo hacemos en GENUA?

Contamos con un espacio especialmente pensado para esta etapa: un gimnasio amplio, con equipamiento específico, plataformas de fuerza, dinamómetros, celdas de carga y más. Pero más importante que el equipamiento, es el criterio profesional con el que diseñamos cada protocolo.

Algunos ejemplos reales que aplicamos:

  • LCA (ligamento cruzado anterior): progresiones de fuerza de cuádriceps e isquiotibiales, pliometría, control de aterrizajes, aceleración y desaceleración, simulaciones de cortes y cambios de dirección con fotocélulas.

  • Lesiones musculares (isquios, gemelos, aductores): control de la fuerza excéntrica, carga en gestos deportivos progresivos, reintegro a sprint con test de tolerancia y potencia.

  • Esguince de tobillo: trabajo de propiocepción en plataforma, salto y aterrizajes, estabilización en situaciones impredecibles y exposición a cambios de superficie.

  • Post-quirúrgicos (hombro, cadera): integración de fuerza, estabilidad y patrones funcionales, con test de fuerza y movimiento como criterio de progresión.

Cada paciente tiene un plan individual, que respeta su deporte, su nivel y sus objetivos. Evaluamos, entrenamos, reevaluamos. Y solo cuando el cuerpo lo demuestra con datos y rendimiento, habilitamos el regreso pleno a la actividad.

 

Conclusión

La readaptación deportiva no es un lujo, es una necesidad. Es el puente entre una lesión y una vuelta segura, completa y eficiente al deporte. En GENUA, no damos altas por tiempo o por protocolo: damos altas cuando el cuerpo está listo para rendir. Con criterio, con datos y con la tranquilidad de haber hecho todo lo necesario para volver fuerte, no solo sano.